Preocupaciones y ocupaciones de un monje coetáneo en la Guerra de la Independencia

Conferencia impartida por Luis del Moral Villamar.

¿Cómo pudo vivir un monje del Monasterio de San Juan de la Peña durante la Guerra de la Independencia (1808-1814)? Supo hacerlo a través de la información y el conocimiento que recibía, bajo la perspectiva que podía tener desde el monasterio y teniendo en cuenta las dificultades con las que se daban las noticias de los acontecimientos en aquellos momentos y que se transmitían con la veracidad, exactitud y demora que podemos imaginar.

luisdelmoral600vA mediados del siglo XVIII, desde que tiene memoria propia, el monje hace un estudio general de la sociedad en la que vive, con la información de las vicisitudes que le van llegando. A final de siglo, con las reformas de la Ilustración, se presentan inquietudes sociales, políticas y económicas, que tienen su reflejo en el acontecer diario del monasterio. A los momentos de oración, recogimiento, esfuerzo y sacrificio en la convivencia, se unen los momentos de incertidumbre por los acontecimientos que se desarrollan a un lado y otro de la frontera.

Es característico de la vida monacal las múltiples actividades que generan la gestión del variado patrimonio del monasterio, muy esparcido geográficamente, y las iniciativas para desarrollar la producción agrícola, los conocimientos culturales y la asistencia sanitaria y religiosa.

A la monarquía, que en esos momentos reina en España con los poderes tradicionales, el clero y la milicia, se le presenta un profundo cambio por la situación política que se desencadena en Francia con la Revolución de 1789 y su repercusión en todos los estamentos sociales de Europa. Además, resulta fundamental la pérdida de fuerza de la Iglesia y la transformación de un “Ejército del Rey” en un Ejército nacional, precursor de la configuración que tiene actualmente.

Los acontecimientos de la guerra tuvieron especial incidencia para el monje, con los Sitios de Zaragoza y los movimientos de guerrilleros de la zona pirenaica, muy especialmente, el incendio del Monasterio Nuevo, provocado por los franceses, y sus consecuencias.

Ante todo, su curiosidad le llevó a poner de manifiesto el comportamiento de la Iglesia y del Ejército durante la guerra y comentar distintos aspectos cruentos de la misma que le hicieron reflexionar de forma muy particular sobre la verdadera guerra civil que supuso para España.